sábado, 21 de febrero de 2015

Nicaragua conquistó España


Nuevamente recién aterrizada a ciudad extraña, por motivo fortuito me llevó a aquella iglesia un húmedo y caluroso día de Agosto. Hacia muchos, pero muchos, sábados que eso no pasaba. Últimamente nada ni nadie me motivaba y aunque estar en un lugar tan cálido y agradable como Miami no era algo que me entusiasmara, pensé que había que dejar atrás mi tierra y los pensamientos melancólicos para dar paso a una nueva aventura. Así comenzaba el cuarto año lejos de casa, un nuevo lugar, un nuevo hogar, nuevos amigos, un nuevo trabajo y, como consecuencia, una nueva vida.

Y menuda nueva vida me esperaba.

Me había hablado de ella y de su maravillosa familia en varias ocasiones, me había intentado meter por el ojo algo que no conocía y no sabía muy bien si quería conocer. Estaba en ese momento de la vida en la que no  quieres poner muchas expectativas en algo o en alguien para no hundirte más con decepciones. Me caracterizo por ser amiga de muchos pero íntima de pocos. Valoro la amistad hasta tal punto que soy muy fiel a mis auténticos amigos de siempre y cruzar las barreras de intimar con nuevas amistades me cuesta un mundo. Así que cuando acabó el culto, llegó el momento de saludar y socializar. Nada mas lejos de la realidad sería si dijera que estaba a gusto. Lo único que quería en ese momento era salir corriendo, es lo único que te apetece cuando tienes el corazón y la mente en una maleta sin deshacer procedente de España. Pero ahí estaba ella, como cada sábado, una mujer hecha y derecha, con sus taconazos y su planta elegante, en su estado de buena esperanza cumpliendo su séptimo mes y, además, cargando en sus brazos su primer varón de 3 años. Aunque la ignoré y no presté mucha atención, en aquel momento nunca imaginé que se convertiría en lo que hoy es en mi vida.

Poco a poco y sin darme cuenta, tras reuniones de jueves con amigos, alguna que otra noche de cine y varias tardes entre juegos y risas, entró mi curiosidad por conocerla más. Cuando tienes en tu vida un tipo de amistad que además cubre todas tus expectativas, o incluso un tipo de amor que llena todas tus entrañas, es difícil dar cabida a poco más. Sin embargo, tras un año duro, lleno de altibajos y de inesperadas decepciones, ella supo apreciar un hueco donde algo intangible quedó vacío. Muy observadora desde la distancia percibió algo enigmático en mí y aunque me consideraba complicada e inaccesible, luchó y decidió querer saber más y más de lo que había detrás de una mirada perdida y un corazón cerrado. Su interés diario desenmascaraba un amor incondicional que yo desconocía y que ahora viéndolo en retrospectiva después de mas de un año, solo puedo emocionarme de su sutileza y elegancia por conquistar mi corazón.

Y así lo hizo.

No sé cómo pero lo hizo, tampoco se cómo pudo conseguir llenar mi vida de color e ilusión o cómo pudo bailar junto a un festín de sentimientos perdidos, pero lo que si sé es que nadie ha conseguido lo que ella ha alcanzado: llenarme y lo mejor de todo es que ha sido sin apenas darme cuenta (pues no podría haber sido posible de otro modo). Quiero pensar que en la vida todo cambia, dejaré sorprenderme cada día como ella sólo sabe hacerlo. Quiero crecer junto a ella pues la paz que me transmite me hace sentir que todo saldrá bien. Quiero volver a llegar a sentir con todo el alma.

Sus miradas, su interés, sus preguntas, sus mensajes y llamadas, su tiempo a fondo perdido (o no tan perdido), despertó en mi esa parte que ya no estaba atendida por nadie, desde que me fuí a un país lejos de mi gente se había ido muriendo paulatinamente,  pero que aunque yo no quería verlo estaba creciendo algo dentro de mi. Se abrieron de par en par las fronteras, Nicaragua conquistó España tan rápido y tan profundo que de pronto todas mis miradas cabizbajas levantaron el vuelo para dar cabida a nuevos planes y sueños por cumplir.

Y cuando eso pasa, para mi ya no hay marcha atrás.

No es la altura, ni el cuerpo, ni la belleza lo que la hace una gran persona. Es el corazón tan grande que tiene, la humildad sincera que derrocha y la inteligencia emocional tan desarrollada que posee, lo que la hace tan sumamente especial para mi. Será que es una madre modelo, que me enseña su coraje para sacar a su hijos adelante. O será que es una mujer empresaria luchadora, que me enseña una ambición de superación inigualable. O será que es una esposa perseverante y paciente que me enseña a tener una actitud más amable. O será que es una cristiana fiel que me enseña su amor por Dios y a tener un corazón limpio. O será que es una persona tremendamente segura de sí misma, extremadamente educada y madura, con un saber estar envidiable y que me enseña cada día a ser mejor persona. O será que es una estupenda profesora de ingles, que me ayuda a mejorar y superar las barreras lingüísticas con su perfecto bilingüismo. O, indiscutiblemente, será que es la mejor de las amigas por su amistad incondicional que rompe las barreras de la gratitud y el cariño.  Será lo que sea, pero así es ella, diferente e irremplazable.

Y es que con el fin de ser irremplazable uno debe de ser diferente.

Fiel hasta los tuétanos, sagrada es para mi la amistad hasta tal punto que mis palabras no pueden describir algo tan sublime. Ya se fue ese deseo de partir para no volver, pues muy difícil será separarme de ella.  Me jodí. Ya nada será igual, ya sé que siempre tendré el corazón partido. La llevo tan dentro de mi, que ya no se podrá borrar tal sentimiento. Aunque esté lejos, sé que siempre la sentiré cerca, con sus gestos cálidos y atentos que siempre hacen sentir especial a quien tiene al lado.

Hoy, doy gracias a mi esposo, por presentármela. Agradecida es poco para decir como me siento. Gracias le doy por elegirme, por quererme con mis defectos y, a pesar de ellos, quererme aún más si cabe.  Por no intentar cambiarme aunque seamos diferentes, por demostrarme esa ternura que esconde diariamente. Gracias por prometerme que siempre estarás ahí, por ese gesto lleno de valor, por esa mano suave que me cuida, por ser una realidad en mi interior. La vida te sorprende con regalos improvisados y melodías perfectas que llegan al corazón.  Gracias por hacerme ver que soy tu inspiración, pero para mi es mayor la  bendición  de tener quien me inspire, y esa mi querida Amy, eres tu. “Pues nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” Juan 15:14

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