domingo, 26 de julio de 2009

Bitácora de unos 4x4


Una vez me definieron como a una “mujer 4x4”, yo no supe muy bien a que se referían, aunque una idea podía hacerme, y con el paso del tiempo y la experiencia de ayer creo que he acabado por entenderlo.

Enero 2009, se presenta la gran posibilidad de pasar un verano los tres en Londres, aquellas tres personas que íbamos a todos los lados juntos durante los fines de semana y donde según nuestro gran oh gran jefe, el cual ha pasado los 3 últimos veranos, nos aseguraba ser una experiencia inolvidable. Así que el sueño de poder disfrutarlo en la Gran Inglaterra todos juntos se vio hecho realidad cuando dos meses después nos confirmaron que los acoplados Jose y una servidora podríamos asistir, el primero todo un mes, la segunda por motivos laborales solo una sesión, suficiente para refrescar el ingles, vivir la experiencia y realizar el sueño con el que tanto hablábamos cada sábado.

Jueves 9 de julio, salgo rápido y tarde de una reunión retrasada, Deybi me espera ansioso para que le acerque al aeropuerto, al final con prisas y un poco de retraso llegamos, el viajaba antes que nosotros. Al llegar, un “lo siento, no puedes viajar sin Visa” nos hunde todos esos sueños. Llamadas a la embajada Boliviana, a la Inglesa en Madrid, solicitudes de citas antes de una fecha prudencial y no para finales de agosto cuando ya ha acabado todo, los campamentos, el verano y la ilusión. Dos semanas de puro chafón, donde ahora iríamos Jose y yo, pero sin nuestro estandarte, nuestro oh gran jefe. No es lo mismo.

Martes 21 de julio, “Deybi, vente a comer a Royo” le dije, en la comida solo íbamos a hablar de mi despedida dos días después, pues ya no nos veríamos en un par de semanas y eso era mucho tiempo. Recordé que habíamos estado en París hacia un par de semanas y un amigo brasileño sin papeles entro en Francia sin problemas, no hay aduanas, “que tal si viajamos en coche?” le pregunte. Se le iluminaron los ojos, no lo había pensado, es una posibilidad, había una pequeña luz, un poco de esperanza suficiente para que una chica 4x4 y un boliviano frustrado pudieran emprender ese viaje.

Jueves 23 de julio, antes de la fecha y hora prevista, ya teníamos todo preparado, finalmente Jose no se quiere quedar atrás en esta aventura y se une al plan, vamos al Mercadona, compramos comida, hacemos unas de mis especialidades, ensalada “sin nombre” (para no levantar sospechas de la receta) y otra de mis nuevos platos, empanadas caseras (no son como las de Lici, pero muy ricas -eso dicen-) y después de currar y entregar todos mis proyectos en clase, salimos de viaje rumbo a una aventura que esperamos con ilusión que tenga un final feliz.

Personalmente, estaba muerta, una semana estresante, la ultima antes de mis merecidas vacaciones, otro curso terminado cuando pensaba que no llegaba a sacramento y un viaje un tanto peculiar con 1761 km hasta Calais (frontera de Francia) por delante. Así que como viaja con dos grandísimos caballeros, me quede en la parte de detrás de un Seat León, que me sorprendió gratamente al ver que como un campeón aguanto 17 horas sin parar, sin sobrecalentarse y con un rugido propio de un cachorro con ganas de jugar continuamente. Así que me pase toda la noche durmiendo, mientras mis dos caballeros se turnaban para conducir. No paramos. A las 8 de la mañana cogí yo el relevo y casi entrando en París hasta el Canal de Mancha me toco conducir con buena música, algún que otro ronquido de fondo y un fresquito que se agradecía después de un día anterior en la ciudad de las flores de 46 grados, donde respirar se había hecho imposible. Digo imposible, porque desde que fue a Sevilla no había visto nada parecido.

Ya era viernes, ya se hacia la 1 de la tarde y ya estábamos a punto de saltar el charquito para pasar a la Isla mas peculiar (por decirlo de una manera fina) que jamas haya visto. No se porque, Inglaterra no me trae buenos recuerdos, y tras esto, algo muy grande tiene que pasar durante estas dos semanas para cambiar mi opinión.

Vamos primero al Car Ferry, es mas fácil de pasar, según los foros, pero creo que eso era antes de que se pusieran tan estrictos, porque no veo porque en Francia ni nos miraron para entrar y aquí solo habían “passport inmmigration” por todas partes. Pero ya estábamos aquí, teníamos ilusión y había que intentarlo. Deybi cual niño tras haber hecho una fechoría, se sentó detrás acongojado por si algo le sucedía, intento ser legal y dar la cara, mientras Jose y yo con cara menos obvia de latino, dejar claro que éramos “españolitos” (por cierto, gracias Jose por afeitarte, sino nos paran por talibanes). Yo propuse ser menos legal (mas riesgo, mas 4x4) quise meterlo en el maletero, pero tenían fe en que pasaríamos, aunque el pánico se veía en su rostro. Y así fue, la misma frase que en el aeropuerto de Manises dos semanas atrás se repetía a casi 2.000 km mas de lejos de aquel lugar, y el cansancio, el dolor y la frustración se hizo patente en nuestras caras....no rogamos mucho, es cierto, nos pillo de sopetón, no teníamos nada preparado, ni estudiado, pensábamos pasar gracias a nuestras oraciones del camino y nuestra fe (aunque yo sigo pensando que a la fe hay que ayudarla y debimos meterlo en el maletero).

“Que hacemos ahora?”- Hay otra posibilidad dije, vamos en eurotunnel, por el canal de la mancha, en tren. Mas caro, pero quizá no hay tanto control. Que ilusos. Llegamos allí y un pequeño subidón nos entro al ver que pasamos la frontera. La PRIMERA frontera, y claro es que era la francesa. Al pasara y estar en terreno de nadie, 100 metros mas adelante y con casi lagrimas en los ojos de la emoción, vemos que hay otra frontera, la de los inglesitos tocapelotas burocráticos, que son de la Comunidad Europea, pero que no entran en la monetaria y no se que tendrán sus libras, pero hacen que se crean los mas especiales del mundo sin saber que después de esto, para mi visitar Inglaterra no va a tener mucho mas aliciente que el que tenia, es decir, NINGUNO.

“Sorry, You need a Visa” aggggggg no solo no nos dejaron pasar, nos tuvieron 4 horas de reloj retenidos, por no decir detenidos, pues era una pequeña detención migratoria que le llaman y sin posibilidad de pasar, nos pusimos pesaditos (ahora si que insistimos y alegábamos que no sabíamos nada de necesitar Visa), pero no coló.

Deybi destrozado, Jose sin saber que decir y yo si querer irme, nunca antes me había sido tan triste partir (bueno si, una sola vez), no quería dejarlo allí, hubiera vuelto a valencia con el, nos hubiéramos reído de todo y nos habríamos ido a Daniels a tomar una horchata fresquita mientras elegíamos una peli para ir a ver esa noche al cine. Que les den a los putos ingleses, que mas da!! Pero el había dado la cara por nosotros para ir al Summer Camp, y no podíamos fallarle. Así que cogimos nuestras cosas, y nos subimos a un ferry rumbo a las islas malditas.

Aquí pensareis que acaba nuestra aventura y continuaría para el gran Deybi. No se como le iría a él, pero os puedo decir como nos fue a nosotros, pues parece ser que no acaba ahí. Quizá el siga conduciendo camino a casa y no sabemos como le va, si ha llegado bien o ha tardado 10 horas para hacer 113 millas que nos faltaban para llegar a nuestro lugar y destino como a nosotros. Si, lo has leído bien, 10 horas para 170 km aproximadamente. Una locura.

Nos costo cruzar el canal en barco mas de 2 horas, no os digo los km porque pensaríais que estamos locos! luego llegamos allí y para los ingleses un viernes a las 9 de la noche es como para nosotros las 12, así que todo estaba cerrado en Dover, no podíamos alquilar un coche, coger un autobús y solo un taxi nos podía acercar a una estación de tren. Pero no teníamos libras, las malditas libras. Pensábamos sacar en el cajero pero los cajeros estaban dentro de los establecimientos, cerrados claro está. Así que rebuscando por nuestros bolsillos conseguimos sacar 6 libras que nos había sobrado de una mini cena en el barco. Así que nos dirigimos a un taxi diciendo que no teníamos mas dinero si nos llevaba a la estación de tren mas cercana. WOW Thanks man!! and he said Cheers, mate!! :) así que al llegar a la estación, estuvimos como 1 hora mas esperando al tren solo para llevarnos al centro de Londres. Que asco de tren, incomodo como nada antes había visto, no podréis creerlo, yo que me duermo de pie si hace falta, no podía coger la postura, no podía moverme, sin contar la panda de españolitos que había cual chiquillos veinteañeros que tras venir del Interrail contaban sus hazañas a grito pelao y pensando que nadie les entendía. No me dejaban dormir, y una vez mas, dejamos ver la clase de personalidad española inmadura, que vergüenza!! Yo creo que con 22 años era mas madura, loca si, pero madura coño!

Un tren interminable que llego a las 12 y que paraba lentamente en un montón de sitios, inaguantable, aunque creo que es por el cansancio acumulado que llevábamos, nada mas. Aun así, creíamos que no aguantábamos mas, eso creíamos.

Llegada a Chasing Cross, zona céntrica de la ciudad donde parecía la Chueca madrileña o donde lo que vimos ahí tras 4 horas de espera no era normal. No por la cantidad de gays que habían, sino por las pintas de la gente, que si no fuera porque estábamos en Londres, yo hubiera pensado que aquello era carnaval. Todos borrachos y gente MUY rara. Después de estar de pie, con un frío de 10 grados, ropa relativamente de verano, cansados, con pintas normales (después de lo visto) y un par de maletas en medio de aquel jolgorio pensábamos que aquello no iba a acabar bien. Menos mal que acabo, 4 horas después pero acabo. Aquí entra nuestro amigo Dragos, que el pobre después de hacer un esfuerzo desde Watford y venir a buscarnos, no nos encontraba. La razón, LONDRES. La locura de Londres, un hervidero de calles, de direcciones y de inaccesibles lugares si no se lo conoce uno o si esta muerto de cansancio. Mira que he visto ciudades, mira que he viajado, pero nunca antes he podido experimentar una “aventura de este tipo”, joer que estamos en Europa no en Sri Lanka.

Tras mas de una decena de llamadas, de intentar ubicar a quienes nos venían a buscar y dadas las circunstancias descritas anteriormente definitivamente pudimos encontrarnos, algo que poco a poco creía que no se podría dar, pero que al final se hizo: nos fundimos en un abrazo. Habíamos llegado, no podíamos creerlo.

Una hora mas tarde, 5 de la madrugada del sábado 25 estaba en una habitación metida en la cama con la misma ropa que había llevado los dos días antes, pero feliz de haber encontrado una cama. Pensando en donde estaría Deybi, si estaría bien y si sabría lo mucho que nos había costado llegar hasta Stanborough College y orando como cada noche me quede dormida. Recuerdo que mi oración iba dirigida hacia mi frustración de todo el viaje, del por qué un español tiene que tener mas derecho que un boliviano a viajar a tierra de nadie o lo dictaminado por el establecimiento de leyes políticas con un único lucro y fin de vanagloriarse de poder y dinero de algunos pocos, pensando en que algún día llegará donde no habrá una torre de babel en cada Estado o donde todos seremos iguales sin pasaportes, ID o DNI, donde solo habrá un gran Dios que reine y un montón de hermanos con igualdad de condiciones para disfrutar de una maravillosa eternidad.

La vuelta espero no tener que contar nada, pues si Dios quiere y no hay altercado alguno, volveré sola pero en avión y espero que en 2 horas pueda llegar a mi Valencia querida, que ahí si que no hay problema alguno y todo es maravilloso. Contra mas viajo y mas recorro, nada cambio por esta gran ciudad que llevo en mi corazón, VIVA LA PAELLA COÑO (y las fallas)!!! y la playa y la horchata y la cocacola (que no sabe igual) y mi casa y mi perra y......

Fin de viaje.

PD. Disculpar los tacos, pero es que sino, no soy yo, ya sabéis.... :)