jueves, 6 de abril de 2006

Hace dias


Llevo unos días pensando (aproximadamente 910 días) en como te marchaste de mi vida sin dejar rastro, en tres días dejé de oler tu perfume, de sentir tus besos y de dormir a tu lado.

Hace días que no oigo tu voz, que me desespero por recibir tu llamada y que aún así no puedo comunicarme contigo.

Hace días que mi sonrisa ya no es la de siempre, que mis sueños se desvanecieron y que mi vida se fue contigo.

Hace días que pierdo el sueño, pero en cuanto lo encuentro tú estas en ellos, aunque al despertar el dolor embriaga mi ser al comprobar que no fue verdad lo que en ellos viví y tú solo formas hoy parte de un pasado el cual no puedo olvidar.

Hace días que no como, no disfruto y no vivo como antes.

Hace días que necesito tus abrazos, tus caricias y tus besos.

Hace días que no salgo a pasear contigo, que necesito tu compañía y tu presencia en cada atardecer.

Hace días que no puedo soportar la idea de ver a ancianos con sus nietos, o sufriendo o simplemente pensar en ellos.

Hace días que veo todas las fotos que tengo por casa y solo puedo resignarme a verte en ellas.

Hace días que me pongo cara a la tele para ver esos videos caseros de mi infancia solo para no olvidar el sonido de tu voz.

Hace días que no me quedan lágrimas que derramar de mis ojos, es ahora mi corazón el que llora y te aseguro que es mayor el dolor.

Hace días que mi vida perdió todo el sentido, pero gracias a DIOS tengo la esperanza de que todos estos momentos que hace días que no vivo puedan hacerse de nuevo realidad, porque entonces “Dios secará todas las lagrimas de ellos, y ya no habrá más muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor, porque todo lo que antes existía ha dejado de existir” Apoc. 21:4

Tu descansas, pero yo cada mañana vivo por y para esta única ilusión. TE QUIERO YAYA